Cualquier tipo de tecnología es muy útil dentro del aula, sabiendo encausarla, algo que es muy importante, es poner reglas sobre el uso de la misma, esto con el fin de que el maestro tenga pleno control sobre su uso, las reglas de trafico que se establecen desde el inicio del ciclo escolar, deben incluir, cuando y como serán utilizados estos dispositivos tecnológicos, es de vital importancia que sean los alumnos, guiados por el maestro, los que las establezcan.
Cuando un alumno tiene la tecnología a su alcance es importante que aprenda a usarla, puesto que de esta forma desarrolla habilidades tecnológicas al mismo tiempo que va aprendiendo, hoy en día los jóvenes tienen acceso a un sinfín de dispositivos móviles, los cuales normalmente los usan solo como diversión, pero si nosotros como maestros los enseñamos a darles otro uso podemos abrirles nuevas opciones y desarrollar en ellos nuevas oportunidades y mas variadas formas de lograr un aprendizaje, por ejemplo, los adolescentes normalmente usan el ipod solo para escuchar música, siendo que lo pueden usar, para pasar algún video apropiado en alguna clase o un presentación en alguna exposición.
Considero que la pedagogía podría ser aplicada desde el método conductista, puesto que si los alumnos ven son premiados, si dan uso correcto a la tecnología, al utilizarla como ayuda en sus tareas diarias de clase o de lo contraria un castigo, de esta forma es como se usa el reglamento.
Al mismo tiempo que el celular cumple con su función de comunicar y entretener, ayuda al desarrollo cognitivo de los jóvenes, en las habilidades de escritura, puesto que codifican y decodifican información, como dice Goody (1999), la escritura alienta el uso del lenguaje para abstraer palabras de oraciones, por esto promueven habilidades descontextualizadas, estos fenómenos se pueden ver, al observar a jóvenes y la forma en que codifican su información al resolver un problema utilizando su celular, poniendo en práctica la “palabra” podemos analizar este tipo de fenómenos , pues como dice Vogotsky (1971) sirve para estudiar el lenguaje, y de esta forma podemos aplicarla a la forma en que los jóvenes utilizan el celular.